La educación ambiental impulsa la conservación del patrimonio natural y promueve un desarrollo sostenible y respetuoso con la naturaleza.
El manejo y conservación del patrimonio natural se ejecuta principalmente a través de la gestión forestal y de la biodiversidad. La gestión forestal comprende el manejo sostenible de los bosques, su biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, en busca de generar bienestar y oportunidades de desarrollo para la población. Por su parte, la gestión de la biodiversidad aporta al desarrollo sostenible del país mediante la conservación de ecosistemas terrestres, insulares, dulceacuícolas, marinos y marino-costeros, e incluye la protección de especies silvestres, el manejo in situ y ex situ, así como la sanidad y el bienestar de la fauna silvestre, garantizando la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de su uso (MAE, 2018).
Además, alrededor de 12 millones de hectáreas del Ecuador están cubiertas por bosques, lo que representa el 49,17% del territorio continental, consolidando al país como una de las naciones con mayor diversidad ecológica a nivel global (MAATE, 2023). Esta condición lo ubica entre los 17 países megadiversos del planeta. La riqueza biológica nacional incluye aproximadamente 18.057 especies vegetales registradas, de las cuales 4.500 son endémicas; así como 1.692 especies de aves, 467 mamíferos, 672 anfibios, 502 reptiles, 833 peces marinos y 951 especies de agua dulce (INABIO, 2022; MAATE, 2023).
Educación Ambiental para la conservación in situ y ex situ del patrimonio natural.
Educación ambiental para el uso y aprovechamiento sostenible del patrimonio natural.