La educación ambiental promueve la gestión y conservación de los recursos hídricos y marinos, protegiendo ecosistemas acuáticos clave como manglares, arrecifes, zonas costeras e islas.
En el Ecuador, la Constitución de la República reconoce al agua como un sector estratégico y la Autoridad Única del Agua la declara como patrimonio nacional de control exclusivo del Estado. La gestión de este recurso se fundamenta en la Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua (2014), cuyo pleno ejercicio está orientado a los derechos y al interés público, en atención a su decisiva influencia social, comunitaria, cultural, política, ambiental y económica.
Para proteger, regenerar, recuperar y conservar el recurso hídrico y sus ecosistemas asociados, por sistemas de unidades hidrográficas a largo plazo, se realizan acciones como la creación y manejo de Áreas de Protección Hídrica (APH). A marzo del 2025, el país cuenta con 35 APH, que ocupan un total de 295.811,08 hectáreas (MAATE, 2025).
Educación ambiental en la gestión sostenible del agua y océano y conocimientos tradicionales relacionados.